EL SEGUNDO – A los Lakers les faltó fuego.
El mensaje de Luke Walton ilustró la diferencia entre las derrotas ajustadas que los Lakers venían de sufrir ante Thunder y Knicks, y la paliza que vivieron a manos de los Timberwolves el domingo por la tarde.
Las ausencias de LeBron James, Rajon Rondo, y Kyle Kuzma se notaron en gran forma ante un equipo de Minnesota de buen presente, pero también quedó en evidencia la actitud de los que estuvieron presentes en el Target Center.
El pleno del quinteto titular tuvo un partido para el olvido, comenzando por Brandon Ingram (13 puntos en 5/16 de cancha) y Lonzo Ball (sin puntos, con cuatro asistencias y seis rebotes).
Las dos selecciones No. 2 del Draft no pudieron hacer demasiado para cambiarle el rumbo a un partido que se volvió demasiado cuesta arriba casi desde el salto inicial. Y es que tras un tiro libre de Ivica Zubac en la primera posesión del juego, los laguneros permitieron una ráfaga de 22-2.
“Lo están intentando pero son jóvenes, y llega a punto donde necesitamos pasión, necesitamos pelea”, resumió Walton. “Eso no es anotar más, es zambullirse por balones sueltos, es comunicarse más alto”.
Luke Walton on the #Lakers slow start, playing shorthanded and what he’s seen from Ingram and Lonzo. pic.twitter.com/WQtuDLO7B2
— Spectrum SportsNet (@SpectrumSN) January 6, 2019
El entrenador buscó alternativas a lo largo del partido, y si bien algunas cosas funcionaron de a ratos, ninguna variante funcionó lo suficiente como para poner nerviosos a los locales. Una vez que Minnesota estableció una ventaja de dobles dígitos al comienzo del primer periodo, estos nunca más la resignarían.
Quizás el mejor momento del equipo en la noche se vio al final del tercer cuarto, con el equipo recurriendo a una marcación en zona que confundió a los Timberwolves durante un pasaje. La racha de 9-1 para cerrar el parcial acercó a los Lakers a 15, pero la tropa de Tom Thibodeau respondería de manera acordar para definir el pleito.
La banca de los Lakers aportó 52 de los 86 puntos anotados, de la mano Lance Stephenson (14 puntos, seis rebotes, cinco asistencias), Michael Beasley (11) y Kentavious Caldwell-Pope (nueve tantos en 4/7 de cancha). Tyson Chandler (seis puntos, 10 rebotes) puso un poco de orden defensivo, mientras que Moe Wagner mostró algunas pinceladas de su talento.
Sin embargo, eso no alcanzó para maquillar la que fue una pobre actuación en lo colectivo. Los laguneros tuvieron 21 pérdidas, encestaron apenas cinco triples, y fallaron 11 tiros libres. Para complicar más las cosas, Minnesota los superó por 21-10 en puntos de contragolpe, dándole a los Lakers una dosis de su propia medicina.
Lo positivo para el conjunto angelino es que la revancha les llegará en apenas 24 horas. En el duelo del lunes ante los Mavericks, con la posible vuelta de Kuzma, los Lakers tendrán de inmediato la chance de lavar su imagen.
Source: Los Angeles Lakers
